
Año 1931. Como recuerdan los historiadores Cabrera y Del Rey, sólo diez nobles poseían como mínimo (todavía no existía un mapa de la riqueza rústica) el 0,8% de territorio nacional. Pongamos algunos ejemplos: el duque de Medinaceli, 79.000 hectáreas; el duque de Peñaranda, 51.000...